Melancholia (2011)


Justine (Kirsten Dunst) y Michael (Alexander Skarsgård) celebran su boda en una suntuosa fiesta en casa de su hermana (Charlotte Gainsbourg) y su cuñado (Kiefer Sutherland). Mientras tanto, el planeta Melancolía se dirige hacia la tierra... 

Duración: 2 hr. 10 min.
País: Dinamarca
Director: Lars Von Trier
Guion: Lars Von Trier
Reparto: Kirsten Dunst, Charlotte Gainsbourg, Kiefer Sutherland

Opinión:

Incluso desde que vemos la cara de tristeza de Kirsten Dunst en la apertura en cámara lenta de Melancholia nos damos cuenta de que el planteamiento de Lars Von Trier sobre la destrucción apocalíptica del mundo está indirectamente relacionado con el estado emocional de Justine (Kirsten Dunst), o por lo menos eso pensé. 

Porque digamos que posee una trama no-lineal con destellantes imágenes sobre el fin del mundo que, en un principio, se presentan en la mínima para luego volver hacia atrás y centrarse en los dos personajes principales. Así desde el comienzo, uno se da cuenta cuál es el trágico destino que les deparará el final de la historia. 

Desde ese punto de vista lo que va a suceder es inevitable dentro lo que se narra, aunque Von Trier explica muy poco el desarrollo del supuesto planeta errante "Melancholia" que está por estrellarse con el planeta tierra. Por eso la película se divide en dos partes. La primera parte le pertenece a Justine (Kirsten Dunst) y la segunda parte pertenece a su hermana Claire (Charlotte Gainsbourg). 

En el primer episodio la boda de Justine con su esposo Michael (Alexander Skarsgård) se desarrolla con gran glamour social, a pesar de que en su interior se siente desilusionada probablemente con la vida en sí misma, puesto que su filosofía de vida se refleja de forma pesimista, serena y desprevenida cuando afronta determinadas situaciones durante la boda. En otras palabras, ella es una maníaco-depresiva con unos cambios emocionales bastante drásticos. Todo lo contrario a su hermana Claire; que es positiva, enfocada y una persona decidida, aunque en la segunda parte luce despavorida y llena de pánico al temerle a la "posibilidad" de que el planeta Melancholia (con su trayectoria inexplicable) choque con la tierra exterminándolo todo, aunque John (Kiefer Sutherland) su marido y astrónomo aficionado, le reprocha que las posibilidades de que dicho objeto colisione con la tierra son "mínimas" (aunque durante la introducción pudimos observar qué tan mínima pudo ser). 

Von Trier muestra cómo los personajes afrontan el inevitable fin desde una perspectiva emocional y psicológica, desafiando los límites del miedo caótico que afectaría la mentalidad humana si una catástrofe de esta magnitud llegase a suceder. Los personajes principales se desesperan perdiendo la esperanza, con la excepción de Justine, quien acepta su destino sin remordimiento alguno. Creo que Lars Von Trier quiere sumergirnos en el razonamiento profundo sobre el fin de la existencia del ser humano, y lo comprendo perfectamente porque en realidad tiene sus momentos depresivos. 

Esta película me envolvió detenidamente con una soberbia interpretación de Kirsten Dunst, pues convierte a Justine en una mujer que llama la atención peculiarmente por su enigmática "melancolía" (ahora comprendo por qué ganó en Cannes el premio a Mejor Actriz). Charlotte Gainsbourg también realiza un papel excepcional como Claire, reflejando la desesperante situación emocional de su personaje en la segunda parte. Sin mencionar los impresionantes paisajes que visualizan el pensamiento de Von Trier para anunciar su tragedia

Por esa razón es un "cuento de hadas" fantasioso con dos o tres elementos de ciencia-ficción barata que convence con  algunas secuencias apocalípticas que pueden ser muy impactantes. Y aunque es muy parecida a The Tree Of Life en ese aspecto resulta fluida para terminar siendo una pieza artística que irónicamente entretiene a los que le atrae el cine de arte y aburre a los que no.

  7/10

4 Comentarios

Click aquí para Comentarios
Carlos
Admin
5 de noviembre de 2011, 15:18 ×

Definitavamente, este es un film depresivamente alentador y al mismo tiempo motivador depresivamente. Esta dualidad de escenario lo refleja, no sólo las dos partes del film, sino cada una de las miradas de las hermanas. Hay una frase célebre que dice: "hay quienes tienen valor para vivir y otros tienen valor para morir". Melancholia es un apuesta a esta dualidad. Más allá del mostrar como actuamos antes el "fin de las cosas", es una apuesta reflexiva hacia lo que el director nos muestra como único y diferenciador en el ser humano: el deseo.

Es inevitable contemplar la actuación de Kristen como su personaje "Justine" y no tener de fondo el célebre novela del Marques de Sade. Realmente ¿quién tiene la razón?: la hermana política-socialmente correcta o la hermana loca que abraza la muerte desnuda en la orilla.

Al final, el film apuesta a los más básico del ser humano y sobre ello se enaltece para llevarlo a lo diferenciador de nuestra existencia: la humanidad. Melancholia, es una moneda colocada en el piso a la mitad: mostrando sus caras a la vez. Ahogados en la pana nos levantamos o motivado nos hundimos en la desesperación...todos queremos escapar, pero la nueva gravedad nos entierra en el suelo y resta morir con dignidad.

Responder
avatar
Anónimo
Admin
5 de noviembre de 2011, 17:01 ×

Las opiniones de ustedes, la de Franco y Carlos, están interesantes porque descomponen el film completamente diciéndonos o explicando lo que en realidad sucede. Vi Melancholia y me pareció excelente pelicula! Saludos!

Responder
avatar
Anónimo
Admin
25 de noviembre de 2011, 15:59 ×

A mí me ha gustado especialmente como la dualidad de las dos hermanas se invierte en cada uno de los actos y según se va acercando el fin se entrecruzan sus papeles ante la vida y la muerte. Von Trier ha conseguido llenar el escenario de una hipotética hecatombe de unos personajes de una complejidad psicológica y sencillez visual apabullante. Uno de sus mejores trabajos, sin duda alguna.

Responder
avatar
27 de noviembre de 2011, 3:03 ×

Otra obra maestra de este año. Una excelente reflexión sobre la autodestrucción humana, ya sea en vida (la parte de Justine y su boda) o una autodestrucción mediante la muerte (la segunda parte). El prólogo es magistral.

Responder
avatar