Hugo (2011)


Ambientada en 1930 en París, Hugo Cabret (Butterfield) es un huérfano que vive en las paredes de una estación de tren de París. Cuando conoce a una chica curiosa y el propietario del puesto de juguetes dentro de la estación, su vida - y su secreto más preciado - seran puestos en peligro..

Duración: 2 hr. 06 min.
País: Estados Unidos
Director: Martin Scorsese
Guion: John Logan
Reparto: Asa Butterfield, Chloe Moretz, Ben Kingsley, Sacha Baron Cohen, Jude Law

Opinión:

Algunas veces hay películas que nos recuerdan por qué amamos el cine, otras veces hay películas que están ahí para recordarnos la esencia del celuloide en su totalidad y, otras, solo están para hacerle homenaje. Hugo de Martin Scorsese es una de esas raras piezas cinematográficas que combina las tres. Con este filme, Scorsese no solamente quiere pagar tributo a la mundología del cine, sino que, logra transmitirnos su pasión por el cine con el brillante estilo que lo caracteriza, claro, mientras educa nuestros sentidos audiovisuales con una historia extravagante.

Esta preciosa fantasía familiar, tanto para enanos como adultos, no es el tipo de película que estamos acostumbrados a ver de Martin Scorsese y, aun así, le queda perfecto por la manera en que construye las piezas narrativas. Además, no te sorprendas si notas que su diseño de producción está por encima de los estándares, es decir, impecable en todos los departamentos técnicos.

Con la elegancia que presenta, seguimos a un niño huérfano llamado Hugo Cabret (Asa Butterfield). Hugo vive entre los muros de una estación de tren en París, y tiene un peculiar tajo como mecánico de relojes. Se encarga de que los relojes de todas las estaciones estén en correcto funcionamiento pero sin que nadie se dé cuenta, ya que si lo atrapan sería enviado a un orfanato. La mayor parte del tiempo (además de los relojes) se la pasa merodeando la estación, robando alimentos y otros utensilios de algunos de los vendedores del área para poder subsistir. De esa forma le hace la vida imposible al inspector de la estación, Gustave Dasté (Sacha Baron Cohen).

En cierto punto nos damos cuenta -a través de un flashback- que su Padre (Jude Law), un mecánico artístico, tenía un autómata muy especial que estaba reconstruyendo. Este autómata parecía encerrar un misterio en su interior, pero para ello necesitaban la llave requerida para abrirlo. Pero las cosas empeoran cuando su padre muere quemado en un museo y de ahí en adelante la custodia de Hugo queda en manos de su Tío Claude (Ray Winstone), un borracho de tercera que le da igual lo que le suceda, aunque le enseña a operar los relojes.

Devuelta en la línea actual, Hugo, convencido de que el autómata contiene un mensaje de su padre, tiene una misión específica: terminar con la reparación del autómata para descodificar el enigma que contiene. Para eso se la pasa robando piezas en una tienda de juguetes de la estación, hasta que un día, es pescado Georges Méliès (Ben Kingsley), el viejo gruñón que es dueño de una tienda que posee la nostalgia de un pasado majestuoso.

En gran parte del filme, la relación entre niño-anciano se va desarrollando. Georges Méliès no se lleva bien en un principio con Hugo, pero durante el progreso las cosas van cambiando, y creo que en gran parte se debe a la intervención de Isabelle (Chloe Moretz), la nieta de Méliès que entabla amistad con Hugo. Ambos se hacen grandes amigos y Hugo comparte sus secretos con ella, además de que tienen una curiosidad especial para conocer lo desconocido, sin mencionar la pasión que ambos siente por el cine.

Curiosamente, me llamó mucho la atención la escena en la que Hugo e Isabelle se escabullen en un teatro para ver una película, puesto que en un plano medio en contrapicado, se refleja la metáfora del pensamiento de Scorsese hacia el cine. Transmitiendo el mensaje de que el frenesí por el mismo se desarrolla principalmente durante la infancia.

El personaje de Hugo tiene un aire de rebelde liberal, ya que se rehúsa a estar en un orfanato. En lugar de eso, prefiere estar merodeando la estación en busca de cosas que le beneficien. Además de ser un prodigio de la mecánica que está dotado de una gran imaginación. Se puede decir que, dada la valentía que muestra en algunas escenas vitales, Hugo es una especie de niño heroico.

Ahora bien, el tema central de esta película es la vida de Georges Méliès, un verdadero pionero de la cinematografía mundial, quien además de ser un mago y prestidigitador, fue un descollante visionario con una proyección futurista que estaba muy adelantada para su época. Por esa razón, esta película metaficcional quiere funcionar, por una parte, como biopic y, y por la otra, como documental; por supuesto, junto a la adición de dos o tres elementos ficticios por delante. Si usted como cinéfilo ha visto “A Trip To The Moon (Le voyage dans la lune) (1902)”, se dará cuenta de lo que digo. A Trip To The Moon es muy famosa, no solo por ser la primera película de ciencia-ficción en presentar novedosos efectos visuales (en su tiempo), sino por el plano específico donde una nave espacial se estrella con el rostro de la luna. Scorsese se encarga de elogiar magníficamente esa misma escena en esta película.

Scorsese es un cineasta que le gusta retarse constantemente, y aunque sea su primer film en 3D, la manera como muestra efectos generados por ordenador son impresionantes. No en todas la escenas, pero en las que son necesarias y sin excederse. No hay fantasía, solo los sueños de los personajes. Tampoco quiere abundar el planteamiento familiar. Incluso puedo decir que lo disminuye, puesto que Scorsese siempre topa el tópico familiar en varias de sus películas, sin embargo, aquí se enfoca en la aventura que viven los personajes a cambio de la inocencia familiar que se ve en ese tipo de género.

Por eso al tener una exposición narrativa que no se sale de lo soberbio, Hugo es la nueva obra maestra del maestro destinada, especialmente, a los amantes del séptimo arte que anhelan encender la mecha de la varita mágica del cine del pasado.


 8/10