Dheepan (2015)


Dheepan es un guerrero Tamil de Sri Lanka que huye a Francia y termina trabajando como conserje en las afueras de París.

Reseña por
Yasser Medina

La historia de esta película, Dheepan, es algo que emociona bastante. Su realización raya en lo extraordinario. Además de ganar la prestigiosa Palma de Oro en Cannes, marca el regreso de Jacques Audiard (Sur mes lèvres, Un Prophete) al cine de compromiso social con trasfondos criminales. La emoción viene, quizás, de la verosimilitud que posee al tocar los temas de la inmigración descontrolada y de la crisis humanitaria.

La apuesta de Audiard se aleja de lo didáctico para trasladar el dramatismo al mismo ojo del huracán: el final de la Guerra Civil de Sri Lanka. Para eso evoca un cine, cuyo realismo implacable entra por los cinco sentidos; por supuesto, lográndolo con unas actuaciones verosímiles que ponen a pensar en las situaciones humanas más deprimentes desde la perspectiva de tres extraños reunidos por el problema.

Esto pasa a finales de la Guerra Civil de Sri Lanka, donde seguimos a Dheepan (Antonythasan Jesuthasan) en medio del caos de refugiados que se refleja en el país. Como persona, habla poco y es un hombre reservado, pero en su cara se puede apreciar que ha vivido un infierno y padece un desorden psicológico. Esto se debe a que es un expatriado de Tamil que antes era soldado de los Tigres de Tamil, el ejército revolucionario que causó la insurrección armada dentro del territorio.

Para salir de esa dificultad, consigue un pasaporte en un campo de amparados y decide irse a Francia para rehacer su vidorra. Sin embargo, para asegurarse de que Francia le conceda el asilo político finge su identidad y hace pasar por su familia a una mujer y a una niña que también huyen de la nación. Entonces junto con su nueva esposa, Yalini (Kalieaswari Srinivasan) y su nueva hija de nueve años, Illayaal (Claudine Vinasithamby), Dheepan se embarca hacia Paris en busca de un mejor sostenimiento, pero solo para encontrarse en otra zona de peligro y de pobreza.

Básicamente esta es la historia íntima de tres inmigrantes desconocidos que se conectan con el fin de adaptarse a un estilo de vida diferente. Esto es indiscutible con el tipo de vivencias de Dheepan, Yalini e Illayaal en un suburbio de Paris; pues deben sobrevivir al pandillerismo del barrio, a las barreras del idioma y al cambio de cultura sin pensar en las consecuencias.

Lo importante es que sentimos empatía por la condición social en que se encuentran. Y estos personajes son inmensamente ricos. Están atiborrados de psicología e intensidad emocional; tanto así que creemos en las acciones de Dheepan y Yalini cada vez que se van destapando las verdades de su pasado. Asimismo están genuinamente interpretados por Jesuthasan y por Srinivasan.

La película desarrolla la trama a un ritmo mesurado, lúcido, sin prisa. Y Audiard le añade un giro abrupto en el tercer acto que roza en lo impredecible. Y sabe que eso funciona. Porque sabe que ésa es la clave para enganchar a un espectador. Por eso la puesta en escena es formidable. Y al final, cuando del conflicto surge la metáfora de la unión, entendemos la razón por la cual es un cine de matiz humanista que de una manera implícita denuncia la insolvencia de Europa para contrarrestar el advenimiento de los inmigrados.

En muchas escenas Audiard usa el sobreencuadre, principalmente en los planos en los que Dheephan o Yalini observan el mundo exterior a través de la ventana. Con eso, evidentemente, quiere simbolizar el aislamiento y la confusión que sienten al estar atrapados en un entorno de violencia.

Podríamos interpretarlo de varias formas, pero es indudable que la sutileza de este relato de tres refugiados tamiles que fingen ser una familia para encajar en una sociedad del primer mundo crea un pulso dramático muy cautivador. Porque si bien no es un drama familiar, tiene el corazón de uno.

Ficha técnica:
Duración: 1 hr. 54 min.
País: Francia
Director: Jacques Audiard
Guion: Jacques Audiard, Thomas Bidegain, Noé Debré
Música: Nicolas Jaar
Fotografía: Éponine Momenceau
Reparto: Jesuthasan Antonythasan, Kalieaswari Srinivasan, Claudine Vinasithamby, Vincent Rottiers,


8/10