45 Years (2015)

Falta sólo una semana para el 45º aniversario de su boda, y Kate Mercer está muy ocupada con los preparativos de la fiesta. Pero entonces llega una carta dirigida a su marido, en la que se le notifica que, en los glaciares de los Alpes suizos, ha aparecido congelado el cadáver de su primer amor.

Reseña por

Yasser Medina


Comprendo perfectamente que con "45 Years" el director Andrew Haigh quiere dar una mirada íntima de las crisis matrimoniales de tercera edad. Y lo logra, quizás, con dueto de buenas actuaciones por parte de Charlotte Rampling y Tom Courtenay, pues ambos otorgan sobriedad para que sus personajes parezcan genuinos.

Ambos interpretan a una pareja británica con más de 40 años de matrimonio. Ellos son Kate Mercer (Charlotte Rampling) y Geoff (Tom Courtenay). Son una dupla liberal, de izquierda, conservadora, sin hijos. Y justamente en su 45º aniversario de boda se revelan secretos que comienzan a desequilibrar su unión.

Y es principalmente por esos secretos que la historia se cae por un barranco; porque me pregunto, ¿cómo es posible que coincidencialmente 45 años después aparezca el cuerpo sin vida de la primera mujer de Geoff? ¿Cómo es posible que en todo ese tiempo Kate no sospechó que Geoff la tenía como plato de segunda mesa? ¿Cómo es posible que Geoff no le dijera nada a Kate?

Esto sucede en el instante en que Geoff recibe la noticia de que acaban de descubrir el cuerpo sin vida de la chica que él amaba en su juventud totalmente conservada en el hielo y en el tiempo. Hace 50 años atrás era la mujer con la que Geoff planeaba casarse antes de conocer a Kate, sin embargo, un accidente en los Alpes suizos término con los anhelos del matrimonio.

Ahora, al enterarse del acontecimiento, Geoff se distancia emocionalmente de Kate. Se queda encerrado en el pasado, en los recuerdos de la otra mujer que quería. Y Kate, como cualquier mujer con un buen paquete de sesos, intenta controlar con pragmatismo un evidente ataque de celos, sobre todo porque desconoce lo que su marido le oculta, pero lo sospecha. Todo parece normal, pero la convivencia entre ambos ha cambiado y Kate siente el dolor de haberse casado con la persona equivocada.

Esta es una película ñoña, flemática y poco interesante que narra las peripecias de una pareja longeva, cuya convivencia se desmorona cuando son víctimas de emociones repentinas y no saben tratar los sentimientos precipitados de las causas que encubren.

Aunque las sospechas son vistas desde el punto de vista de Kate, Haigh lo deja implícito, siempre usando música diegética para describir el sufrimiento silencioso de Kate; o sea, que la música pormenoriza lo que piensa. Asimismo utiliza sobreencuadres para transmitir las dudas de Kate en los planos en los que observa las fotografías de Geoff.

Esto quizá sea una movida inteligente para la realización, pero ni de broma ayuda a que el argumento se desarrolle con claridad; resultando tan desaborido, que no aporta nada nuevo al subgénero del drama matrimonial. Todavía sigo esperando a que suceda algo.

Ficha técnica
Año: 2015
Duración: 1 hr. 33 min.
País: Reino Unido
Director: Andrew Haigh
Guión: Andrew Haigh
Fotografía: Lol Crawley
Reparto: Charlotte Rampling, Tom Courtenay, Geraldine James,
Calificación: 6/10