Truman (2015)

Julián y Tomás, dos amigos de la infancia que han llegado a la madurez, se reúnen después de muchos años y pasan juntos unos días inolvidables, sobre todo porque éste será su último encuentro, su despedida.

Reseña
 por
Yasser Medina

Esta película, Truman, es un drama que despierta el interés de una vez con la situación trágica que le sucede a Julián (Ricardo Darín), pues este es un experimentado actor de teatro que está muriéndose de cáncer y quiere dejar todo en orden antes de partir, incluyendo el cuidado de su perro, Truman.

Pero como vive solo con su mascota y sucumbe ante una soledad que inquieta, su amigo de toda la vida, Tomás (Javier Cámara), llega para acompañarlo ante la dificultad.


Ellos quizá tengan química. Y las actuaciones de estos toletes, Darín y Cámara, le otorgan credibilidad con su forma de actuar. Todo se ve genuino y por momentos puede ser sensible con el tema de la amistad, la familia, la reconciliación y la muerte; pero es muy evidente que lo que hacen se vuelve reiterativo por causa de la pereza del guion, que se marea con el mismo mensaje. 

Y eso logra que la película pierda brío dramático. Su conflicto queda ambiguo, sin una solución uniforme. Además, lo superficial se tragó mi interés. Y al acercarse el tercer acto uno lo que quería era que terminara rápido para irse a dormir.

Al final no aporta nada nuevo. Es otra película del promedio.


Ficha técnica
Año: 2015
Duración: 1 hr. 48 min.
País: España
Director: Cesc Gay
Guión: Cesc Gay, Tomás Aragay
Música: Nico Cota, Toti Soler
Fotografía: Andreu Rebés
Reparto: Ricardo DarínJavier CámaraDolores Fonzi
Calificación: 6/10