Crítica: Blind


Narra la historia de una mujer llamada Ingrid, que tras quedarse ciega decide volver a su hogar en busca de tranquilidad.

Ficha técnica
Año: 2014
Duración: 1 hr. 36 min.
País: Noruega
Director: Eskil Vogt
Guion: Eskil Vogt
Música: Henk Hofstede
Fotografía: Thimios Bakatakis
Reparto: Ellen Dorrit Petersen, Marius Kolbenstvedt, Vera Vitali,

Reseña por
Yasser Medina

Digamos que Blind es el tipo de película que pone a pensar más allá de un simple argumento. O sea, que es inteligente, y quizá demasiado, pues desde el momento en que Ingrid (Ellen Dorrit Petersen) se queda ciega y se retira a vivir aislada, sabemos que algo en su interior la inquieta. 


Y ese algo es lo que hace que la complejidad presentada nos haga razonar, porque todo lo que sucede está dentro de la mente de Ingrid; que en última instancia padece un desorden sexual de fantasías reprimidas que lentamente se mutan con su realidad. 


Lo interesante es que la película es un comentario social de los tabúes de la sociedad, de la inestabilidad emocional en personas discapacitadas y de la consecuencia de un aislamiento prolongado. Y cuenta con un gran ejercicio de dirección de Eskil Vogt, quien usa un montaje rápido para experimentar con su rompecabezas narrativo.


7/10