Crítica: A Pigeon Sat on a Branch Reflecting on Existence (En duva satt på en gren och funderade på tillvaron)


Narra la vida de dos perdedores de entre 50 y 60 años, dos vendedores de artículos de broma que viven en una casa abandonada, y que tienen tres encuentros con la muerte.

Ficha técnica
Año: 2014
Duración: 1 hr. 41 min.
País: Suecia
Director: Roy Andersson
Guion: Roy Andersson
Fotografía: István Borbás, Gergely Pálos
Reparto: Holger Andersson, Nils Westblom, Charlotta Larsson, Viktor Gyllenberg

Reseña por
Yasser Medina

Solo hay que fijarse en las acciones erráticas de los personajes, en el ambiente depresivo y grisáceo, y en la dosis de comedia absurda para darse cuenta de cómo funciona el cine de Roy Andersson.

El cine de Andersson es un estilo cinematográfico que logra examinar a profundidad el sentido de la existencia del hombre posmoderno con todo lo que hace en la sociedad: Sus idiosincrasias.

En el caso de A Pigeon Sat on a Branch Reflecting on Existence (En duva satt på en gren och funderade på tillvaron), cierra con estilo la trilogía de comedias absurdas que comenzó con Songs from the Second Floor y You, the Living. Pero el tono de esta película va cambiando de un ritmo melancólico a uno satírico a medida que avanza porque se intenta reflexionar en lugar de provocar, aunque a veces hay una mezcla de ambas cuando se añade surrealismo a la ecuación.

En casi todas las escenas, filmadas con planos estáticos donde la cámara no se mueve y los personajes quedan encuadrados en conjunto o planos enteros, la vida que se representa cobra sentido con el simbolismo y las metáforas de la existencia y de la muerte a través de las generaciones. Es el tipo de cine que pone a cuestionar la vida.


7/10