Crítica: Deepwater Horizon

Basado en los eventos sucedidos en el Golfo de México en abril del 2010, cuando el accidente petrolífero de la plataforma Deepwater Horizon causó una de las catástrofes medioambientales más graves causadas por el hombre.

Ficha técnica
Año: 2016
Duración: 1 hr. 47 min.
País: Estados Unidos
Director: Peter Berg
Guion: Matthew Sand, Matthew Carnahan
Música: Steve Jablonsky
Fotografía: Enrique Chediak

Reparto: Mark Wahlberg, Kurt Russell, Kate Hudson, John Malkovich, Dylan O'Brien, Gina Rodriguez,

Reseña por
Yasser Medina

Los eventos de la 'Deepwater Horizon,' aquella plataforma petrolífera arrendada a BP ('British Petroleum') que explotó y se hundió en las aguas del Golfo de México el 20 de abril de 2010, es algo que todos recordamos porque la magnitud del desastre causó daños inconmensurables al ecosistema marino y al medio ambiente en general. Algunos lo llaman “el accidente marino de vertido de petróleo más grande de la historia”. Pero uno (que obviamente no estaba allí) se pregunta, ¿cómo sucedió dicha catástrofe? ¿Qué sucedió antes de la aterradora crisis?

Son esas preguntas que el director Peter Berg nos responde con su nueva película, Deepwater Horizon, quien contando con la destreza para el relato basado en hechos reales, nos cuenta las vicisitudes que condujeron a la tragedia desde el punto de vista de los supervivientes. Y consigue el efecto dramático deseado porque el ritmo de la trama es inquietante, pues en ningún momento deja de engancharnos con el suspenso que brota desde las entrañas de la torre de fuego.

Esta dramatización también cuenta con buenas interpretaciones del reparto encabezado por Mark Wahlberg (quien ya había trabajado con Berg en Lone Survivor), Kurt Russell, John Malkovich y Gina Rodriguez. Este equipito de actores logra convencernos con los personajes que interpretan.

La historia comienza en abril de 2010 en la 'Deepwater Horizon,' una plataforma petrolera operada por el contratista privado Transocean, la cual tiene como objetivo perforar las profundidades del océano para extraer el preciado líquido negro: petróleo.

El protagonista Mike Williams (Mark Wahlbeg) y su superior, Jimmy Harrell (Kurt Russell), se sorprenden al saber que los trabajadores asignados para verter el cemento que mantiene estable a la perforadora han sido despachados por el supervisor de BP, Donald Vidrine (John Malkovich), sin realizar la prueba de presión que gradúa el nivel de la perforación. Lo que desconocen es que ese simple error humano es el detonante de algo catastrófico que está a punto de suceder.

La habilidad con la que Berg maneja cada rincón de este thriller biográfico es lo que realmente hace que sea una película sólida. La mayor parte del tiempo construye una atmósfera de pánico y de claustrofobia para que los personajes comiencen a sentir el peso de sus acciones. A veces suelta planos simbólicos para anticipar las consecuencias del infortunio. Y nos coloca en medio del peligro para atestiguar el enorme terror al que se exponen los personajes.

La película, para ser un drama fundado en un hecho real, me ha conseguido entretener con el estado de tensión mecanizado por la historia de estos personajes comandados por Mark Wahlberg como Mike Williams, quien juega el papel del héroe común que intenta salvar las vidas de los colaboradores. Y agrada saber que el heroísmo se siente verosímil y poco exagerado.

Lo importante es que está bien narrada cuando el relato del torreón infernal entra en acción. En ese instante somos testigos del espantoso caos de una calamidad que, además de emocionarnos, también nos invita a la reflexión.


7/10