"Lion": Parece una campaña publicitaria de Google [Crítica]

Saroo Brierley es un niño que con tan sólo cinco años se perdió en las calles de Calcuta, a miles de kilómetros de casa. Veinticinco años después, con la única ayuda de Google Earth, Saroo intentará encontrar a su familia biológica.

Ficha técnica
Año: 2016
Duración: 2 hr 04 min
País: Australia
Director: Garth Davis
Guion: Luke Davies
Música: Volker Bertelmann, Dustin O'Halloran
Fotografía: Greig Fraser
Reparto: Dev Patel, Sunny Pawar, Nicole Kidman, Rooney Mara

Reseña por
Yasser Medina

Hace un par de años atrás, la historia verdadera de Saroo Brierley fue un acontecimiento que sacudió el Internet. Su relato, como el de muchos infantes en la India, era el de un niño gandul, inocente y distraído, que se perdió cuando tenía cinco años en una estación de tren. Más tarde, al haber sido adoptado por una acomodada pareja de australianos, a los 25 años decide buscar a su madre biológica usando a Google Earth. Y esta película, Lion, es la ficción biográfica del suceso.

Lo que he podido notar es una oleada de críticos y de personas alabando esta película como si fuera la última Coca-Cola del desierto, algunos incluso han llevado Kleenex para los lagrimeos, pero me da la gana de pensar lo contrario. Reconozco que tiene buenas actuaciones de Dev Patel, del pequeño Sunny Pawar y de Nicole Kidman, así como también hay una belleza fotográfica que refleja la indigencia con una persuasión caleidoscópica, pero por suerte no tengo que investigar en Google para saber que aburre.

A lo que nos referimos con esto es que el drama se siente empalagoso, estancado, emocionalmente inanimado. Nos pasamos dos largas horas viendo la morosa travesía del desaparecido Saroo como si fuera una descarada campaña publicitaria de Google. Y al final, en una segunda etapa desarticulada, terminamos indiferentes. Por lo menos en el apartado de lo predecible el guion de Luke Davis hace un buen trabajo.

La película comienza en el año 1986 mostrándonos a las personas en condiciones de pobreza extrema en la India. Allí, el chiquillo Saroo (Sunny Pawar) vive con su hermano mayor, Guddu (Abhishek Bharate), su hermana y su madre, Kamla Munshi (Priyanka Bose), en una localidad empobrecida alejada de la civilización.

Saroo y Guddu también se la pasan haciendo mocedades para sobrevivir. Se roban el carbón de los trenes para venderlos y poder comprar leche y comida. Un día, en la estación, esperando a que su hermano regrese de la ardua jornada de ratería, Saroo sale en la búsqueda de Guddu por los vagones de un tren y termina perdiéndose a miles de kilómetros de su casa en la inmensidad de uno de los países más poblados del mundo.

Una de las principales debilidades del argumento es que el debutante director Garth Davis se olvida de ese inicio humanista y placentero, donde el protagonista, Saroo, dura la primera mitad de la película dando vueltas en Calcuta enfrentándose a las adversidades. Sin embargo, todas esas escenas de desperdician intencionadamente cuando permite que la otra medianía de la película se vaya a la porra presentando a Saroo como un adulto. Y aceptamos que es la forma narrativa del guion, pero no percibimos ni un solo ápice de emoción con lo que le pasa a Saroo durante la segunda parte, pues todo resulta previsible.

Aunque la narración pierde fuerza dramática en el tercer acto, admitimos que Dev Patel logra una actuación convincente como Saroo, probablemente una de las más destacadas de su carrera. Es una pena que las plétoras de sensiblerías y los diálogos mecánicos no le hagan tanta justicia, pero aun así le toleramos el cuidado de sus gestos y la psicología del personaje, pues están bien interpretadas, aunque todavía no entendemos la necesidad del romance con Rooney Mara.

La película invoca temas humanitarios que hablan fuertemente de la explotación infantil, del tráfico de niños, de la calidad de vida entre las clases sociales y de la unión familiar, pero el aparato narrativo está edificado solamente para recurrir a la cursilería sensitiva sin ningún ánimo de empatía. Tampoco comprendemos qué rayos busca esta película nominada en los Oscars.


6/10