Zero Dark Thirty (2012)


Una crónica de una década de duración que relata la cacería del terrorista de Al Qaeda, Osama bin Laden después de los acontecimientos de septiembre de 2001, y su muerte a manos de los SEAL de la Marina Equipo 06 en mayo 2011.


Duración: 2 hr. 37 min.
País: Estados Unidos
Director: Kathryn Bigelow
Guion: Mark Boal
Reparto: Jessica Chastain, Joel Edgerton, Taylor Kinney, Kyle Chandler, Jennifer Ehle, Mark Strong

Opinión:

Cuando leí la noticia de la muerte del terrorista en el año 2011, me preguntaba cómo Kathryn Bigelow reconstruiría en su forma cinematográfica los acontecimientos de la misión. Y me quitó las dudas, pues con Zero Dark Thirty logra un thriller histórico eficaz que apunta a retar a la audiencia con el suspenso de saber qué podría pasar con el objetivo final, el cual es, en el buen sentido de la palabra, el asesinato y captura de Osama Bin Laden.

Todos sabemos la noticia de este incidente, pero no sabemos qué pasó durante la operación. Es por eso que esta película quiere mostrarnos esos hechos, pero adaptándose a los eventos reales desde el núcleo de la misión. Siendo así, es un drama de espionaje intenso que se puede catalogar como uno de los mejores de su género. 
Como pieza documental nos da una visión de una operación de más de una década de duración para cazar a uno de los hombres más buscados de la historia; y todo mediante la recolección de información, la infiltración de agentes, las probabilidades exactas y la intuición de los espías.

Esto se refleja en el instante que seguimos a Maya (Jessica Chastain). Maya es una agente de la C.I.A infiltrada en Pakistán para recolectar información confidencial que pueda llevar, a través de miembros de Al-Qaeda, a ubicar el paradero de Osama Bin Laden. La tarea comienza un poco complicada y se dificulta cada vez más a medida que los terroristas capturados dilatan la información o simplemente la desvían.

Debido a esto, Maya se enfrenta a sus superiores, los cuales cuestionan la efectividad de sus tácticas para analizar la data adquirida. Ella está segura en sus pistas, pero su jefe, Joseph Bradley (Kyle Chandler), se opone; lo que conlleva a que los enfrentamientos internos entre los operarios sean inevitables. Como este film es desde la perspectiva de la agencia, nos damos cuenta de cómo los agentes operan en el campo de acción.

Pero lo importante es que Maya no fuese un personaje tan interesante sin la actuación de Jessica Chastain, que supera todos sus talentos actorales para dar una actuación convincente, dramática, natural. Los gestos del personaje expresa las características de una mujer calculadora, obsesiva, confiada en sus instintos. No hay nada que mantenga la intuición de Maya por encima del objetivo. Su misión: la captura de Osama Bin Laden, es su motivación primaria.

El guion de Mark Boal compone el esqueleto de este brillante film detallando un período de diez años con mucha eficacia. La estructura narrativa es tan fluida, que aunque se parezca, supera la fórmula utilizada en The Hurt Locker por gran margen. Está construido en una forma que no necesita explorar los personajes o indagar en sus personalidades, sino que simplemente centra la atención en el tema principal para presentar el balance de sus tres actos.

Y Bigelow no se anda con rodeos para exponer con agudeza la verdad de la truculencia humana en los tiempos de guerra. Por eso ciertas escenas muestran el modus operandi de la C.I.A a la hora de manipular los terroristas aprehendidos, evidenciado con un realismo único. Las escenas de tortura son crudas y metódicas. Si así es como la C.I.A maneja los interrogatorios, ni siquiera querría saber qué sienten los terroristas atrapados. Ahora comprendo por qué dichas escenas han generado una polémica en los medios de comunicación y en las comisiones internacionales.

Viéndolo de esa forma, la intensidad de las escenas impacta cuando está acercándose a al clímax en el colofón de la operación. Esa secuencia final está genialmente configurada, de manera que cada movimiento de cámara se presenta desde el punto de vista en primera persona (primer plano subjetivo) –con gafas de visión nocturna- de los miembros del Equipo 6 del Navy Seal mientras utilizan sus tácticas militares para la infiltración.

Con una autoría implacable Bigelow hace eco al heroísmo de una brega perfecta de espionaje, donde claramente se paga tributo a la patria norteamericana, ya sea reportando o encomiando. Su cine, de gran precisión escénica, narra un relato extremadamente peligroso donde la conclusión termina siendo un éxito rotundo por parte del influyente Estados Unidos. Todo un patriotismo simbólico. Sin embargo, creo que ésta es la mejor película que ha dirigido en todo su historial.

De hecho, es una de esas películas que tienen valor esclarecedor en su trama. Yo por mi parte no podría saber qué tan acertada es esta versión de los hechos reales, pero entretiene soberbiamente en todo el transcurso, y hasta que no visualiza una meta no te suelta los ojos. 

8/10