American Hustle (2013)


La historia de un estafador y su socio en el crimen, que se vieron obligados a trabajar con un agente federal para cambiar la moneda de otros estafadores, mafiosos y políticos - digase, el alcalde volátil de la empobrecida Camden, Nueva Jersey.


Duración: 2 hr. 12 min.
País: Estados Unidos
Director: David O. Russell
Guion: Eric Singer, David O. Russell
Reparto: Christian Bale, Bradley Cooper, Jennifer Lawrence, Amy Adams, Jeremy Renner, Robert De Niro

Reseña 
Por Yasser Medina 


Escándalos. Corrupción. Apariencias. Mentiras. Dinero. Avaricia. Estafas... Un mundo lleno de crimen organizado disfrazado con una iniquidad sincera que, en ocasiones, sale al acecho de la pantalla cinematográfica en el género criminal. Lo hemos visto antes y David O. Russell lo sabe, por eso, con American Hustle, presenta estos temas del sueño americano, pero de una manera soberbia, con necesidad de reinvención y sin temor a crear situaciones.

En ese sentido, es un drama criminal extremadamente entretenido; con un reparto mega estelar, una dirección estilística, un guion astuto, diálogos inteligentes, un vestuario provocativo (hasta los alocados peinados) y una banda sonora abarrotada del magnetismo de la música de los 70'. ¿Qué más pedir? Es esencialmente una de las mejores películas del año.

Y nos cuenta la historia de Irving Rosenfeld (Christian Bale), un timador de primera clase que disfruta lo que hace: estafar. De aquí para allá, siendo artista del embuste, termina conociendo a Sydney Prosser (Amy Adams), una bella mujer que lo llevará a la cúspide del negocio. Aunque, cuando se le aparece el agente del FBI, Richie DiMaso (Bradley Cooper), todo va en picada y se ven forzados a trabajar con él; entonces, lo que comenzó como un juego de usurpación para el FBI, termina siendo un crucigrama de políticos corruptos, agentes inseguros y mafiosos desconfiados.

Parte de la supremacía de American Hustle viene del intachable elenco. Si no me equivoco es la mejor química escénica que he visto en mucho tiempo. Por esa razón, Christian Bale (aquí de gordinflón), Amy Adams, Jeremy Renner, Jennifer Lawrence y Bradley Cooper convierten a sus personajes en caricaturas peculiares -sacadas de un álbum de recuerdos de los 70'- por la gran cantidad de atributos que poseen, y eso es, en realidad, lo que los hace llamativos: las interpretaciones brillantes; sobresaliendo en algunas escenas, Bale y Lawrence.

Pero claro, eso no funcionaría sin el guion. Hay dos puntos centrales del guion que rayan en lo ladino. Primero, la trama utiliza la técnica narrativa del in media res para alimentar las subtramas y comenzar la historia en un punto medio, para luego retornar la progresión hacia adelante y desembocar en el giro. Y segundo, los personajes usan la narración en voice-over desde distintas perspectivas para contar el embrollo de lo que está sucediendo.

De esa manera no se puede predecir hacia dónde se dirige la película, y todos los personajes se convierten en protagonistas de ocasión, teniendo la misma igualdad escénica con un derecho actoral divertido y audaz.

Aunque que el hilo de esta película está "basado" en el escándalo de Abscam de los 70', desde mi punto de vista, esta es una película mitómana sobre cómo las apariencias engañan. Todos los personajes son víctimas de verdades tapadas con las mentiras, y se las creen. Así juegan con la trama. Pero ese es el punto, porque las personas creen lo primero que ven, y si es una máscara de mentiras, solo verán el disfraz de las verdades.

Puede que entre todas esas estafas hayan miles de verdades, pero una sí es cierta: David O. Russell lo hizo de nuevo. Con American Hustle, prueba una vez más que es uno de los mejores directores americanos de los últimos tiempos. Su carisma para dirigir personajes no tiene límites, convirtiendo las situaciones escénicas en derrames de energía y humor negro. Y, ¿qué sigue después de aquí? Nada, yo por mi parte, solo me siento a esperar su próxima película, para volver a ser embaucado.

8/10