La chica que saltaba a través del tiempo (2006)


Con 'La chica que saltó a través del tiempo', Hosoda aborda uno de los conceptos más desgastados del cine y lo transforma en una idea que, a mi parecer, se convierte en una tonta reiteración, un dialelo que agota mi paciencia como la arena de un reloj con la historia de la muchacha bondadosa e imaginativa que salta en el tiempo para su beneficio personal. Comienza en un instituto de preparatoria, donde la joven de nombre Makoto y sus amigos, Chiaki y Kosuke, se la pasan de maravilla invirtiendo su tiempo jugando béisbol después de las clases y haciendo tonterías que me dejan impávido. Ellos se preocupan por el futuro incierto que llegará cuando se separen y se marchen a estudiar a otras partes. Makoto se olvida de esas vicisitudes cuando misteriosamente recibe una extraña habilidad que le permite ir hacia atrás en el tiempo a la hora de brincar, cosa que utiliza para resistirse a los problemas típicos de la adolescencia y tener aventuras insólitas alrededor de sus seres queridos. Las acciones de Makoto, a pesar de que en algunas escenas son previsibles, funcionan para establecer un comentario de mayoría de edad sobre las decisiones basadas en las experiencias pasadas, el valor de los vínculos afectivos y el temor a la madurez. No encuentro tan ingenioso el argumento que encasilla los problemas de la joven, la narrativa es incapaz de resolver algunas paradojas internas laminadas por el bucle temporal de Makoto, los personajes acartonados son marionetas expositivas y el giro romántico del tercer acto es muy ligero para mi sensibilidad, aunque valoro el trabajo de montaje, la animación que me resulta bellísima delineando los contornos de los personajes y la ambientación que logra transmitirme cierta armonía. Lo peor de todo es que no puedo regresar en el tiempo para revertir mis horas perdidas.

Calificación: 5/10

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