Dónde estás, Bernadette (2019)


La película más reciente de Linklater, titulada 'Where'd You Go Bernadette', tiene un arranque prometedor con la historia de la arquitecta que atraviesa una crisis creativa, pero en la segunda mitad la narración pierde fuerza hasta remover toda la capa emotividad y dejarme tan frígido como un pedazo de hielo. La arquitecta se llama Bernadette y es una mujer que vive como una reclusa en la ciudad de Seattle al lado de su esposo y de su hija de 15 años llamada Bee. Es víctima de la ansiedad y de una depresión que la mantiene bajo una paranoia que le impide relacionarse con las personas, además de su aparente obsesión con el anonimato (signo evidente con las gafas de sol que casi nunca se quita). El ambiente en la enorme casa en la que vive es tétrico, descuidado y el decorado parece sacado de una película de terror. La misantropía de Bernadette llega a su límite el día que desaparece inesperadamente y su familia, angustiada, se embarca en un viaje para dar con su paradero y resolver el misterio que rodea su vida. A partir de ese ligero golpe de efecto, la película descuida su norte y la profundidad del personaje (que se encuentra atrapada por el pasado) se esfuma para terminar siendo tratada como una marioneta al servicio de la condescendencia. Y todo le sale bien en su catártica aventura para corroborar un comentario sobre la independencia femenina y los claroscuros del artista. El estilo de falso documental ayuda por momentos a comprender las manías de Bernadette. La actuación de Cate Blanchett es muy creíble como la creadora de comportamiento errático que anhela un equilibro emocional para abandonar el individualismo que se lo imposibilita. Pero ni siquiera la interpretación de Blanchett es suficiente para que el drama presentado tenga una solución cohesiva. Al final resulta algo convencional. Es una película menor de Linklater.

Calificación: 6/10

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