La quietud (2018)

Sinopsis: Dos hermanas se reencuentran después de mucho tiempo separadas. Una regresa por el delicado estado de salud de su padre, mientras que la otra pretende que nada ha cambiado. Junto a la madre, las tres se verán obligadas a reconstruir el pasado y a enfrentar los desafíos que aparecen en el presente.

Ficha técnica
Título original: La quietud
Año: 2018
Duración: 1 hr 57 min
País: Argentina
Director: Pablo Trapero
Guion: Pablo Trapero, Alberto Rojas Apel
Música: Papamusic
Fotografía: Diego Dussuel
Reparto: Bérénice Bejo, Martina Gusman, Edgar Ramirez, Graciela Borges, Joaquín Furriel
Calificación: 7/10

Crítica breve de la película


Este drama argentino dirigido por el provocador Pablo Trapero me seduce y me impacta con la historia de las hermanas pertenecientes a una familia aburguesada que esconde secretos escabrosos. Comienza con el accidente cerebrovascular del avejentado patriarca, donde las hermanas, Mia y Eugenia, se reúnen con su madre Esmeralda para enfrentar la difícil situación. La junta de las tres mujeres tiene lugar en una lujosa hacienda, pintada de un color rojo pasional y peligroso, ubicada en las afueras de la ciudad llamada "La quietud". En los interiores de la mansión, las mujeres se ven obligadas a confrontar los traumas emocionales y las confidencias de un pasado común vivido en la época de la dictadura militar argentina, revelando cosas como fantasías sexuales cercanas al incesto, el adulterio premeditado, embarazos no deseados, altercados emocionales entre la madre y las hijas, la confesión de una violación insospechada y las diabluras programadas por la madre y el padre durante tiempos políticos difíciles. Los sórdidos incidentes se van desentrañando con los diálogos y con escenas ejecutadas con una destreza formal que caracteriza el estilo de Trapero, con planos hermosísimos que transmiten el sentido de culpa de las protagonistas, una música extradiegética que refuerza estados de ánimo y sutiles plano secuencias que se desplazan con gran fluidez en algunas escenas (el del funeral es muy elegante). Me parece maravilloso el trabajo actoral de Martina Gusmán y Bérénice Bejo como las hermanas afectadas emocionalmente por las heridas familiares, y, sobre todo el de la veterana Graciela Borges como la madre que llora a discreción por todo el dolor intrínseco que ha acumulado con los años. Me creo la histeria, el desafecto, la ira, la tristeza y la venganza de esas protagonistas, la profundidad psicológica de sus personajes es creíble. Es una película de Trapero muy cautivadora sobre los vínculos afectivos de una familia disfuncional.

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