Judy (2019)

Creo no hay luces suficientes para iluminar el oscuro declive de Judy Garland en este biopic titulado 'Judy'. Lo dirige un tal Rupert Goold, y según fuentes confiables me dicen que es su segunda película. Me importa muy poco. Lo que veo no me conmueve, a partir de la media hora todo se vuelve irremediablemente convencional con el único propósito de que aprecie los grandes dotes actorales de Renée Zellweger cuando copia con exactitud los gestos, la mirada depresiva y la voz de esa eterna estrella de Hollywood llamada Judy Garland, en lo que posiblemente sea uno de sus mejores registros dramáticos. El drama se ambienta en el año 1968 y describe la vida de Garland cuando batalla con un montón de deudas, con una crisis familiar y con una trayectoria en picada. Para remediarlo, se muda al Londres de los Swinging Sixties para trabajar como cantante, realizando unos conciertos con entradas agotadas en The Talk of the Town. A medida que avanza, la trama le coloca conflictos que, en ocasiones, carecen de sustancia para profundizar sus demonios internos, a pesar de estar correctamente delineados, como las recurrentes escenas retrospectivas que muestran sus días de actriz infantil en la MGM trabajando hasta el cansancio para el autoritario y exigente Louis B. Mayer, los traumas del pasado que la inquietan y los días en que era famosa luego de 'El mago de Oz'. Asimismo se subraya el estado debilitado de su voz, la insoportable soledad, su adicción a las drogas y el alcohol, los líos bien gordos que tiene con la gerencia del show y la tormentoso matrimonio con Mickey Deans. Es interesante el uso del color para resaltar estados de ánimo. Por desgracia al rato me olvido de todo eso y quiero que termine. Es una película que no consigue cohesionar su narrativa con el cuento de la actriz desdichada. Me resulta patética y algo melodramática.


Calificación: 6/10

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