El canto de los gorriones (2008)


Sinopsis: Karim (Reza Najie) trabaja en una granja de avestruces en las afueras de Teherán. Lleva una vida sencilla y feliz junto a su familia en su modesta casa, hasta que un día una de las avestruces se escapa y Karim es despedido. Poco después, viaja a la ciudad para reparar el audífono de su hija mayor y le confunden con un mototaxi. Así, empieza a ejercer la que será su nueva profesión: desplazar a la gente y transportar bultos en medio de un denso tráfico. El nuevo oficio irá transformando el generoso y honesto carácter de Karim.

Ficha técnica
Título original: The Song of Sparrows (Avaze gonjeshk-ha)
Año: 2008
Duración: 1 hr 37 min
País: Irán
Director: Majid Majidi
Guion: Majid Majidi, Mehran Kashani
Música: Hossein Alizadeh
Fotografía: Tooraj Mansouri
Reparto: Mohammad Amir Naji, Maryam Akbari, Kamran Dehghan,
Calificación: 7/10

Crítica breve de la película


'El canto de los gorriones' es una película muy conmovedora del director iraní Majid Majidi. Su realismo me golpea con sutileza al presentarme un retrato sobre la pobreza, el trabajo infantil y los sacrificios paternales, a través de un formalismo mesurado que dota al encuadre de metáforas y símbolos para que el discurso sociopolítico tenga pujanza. Se ambienta en Teherán y me cuenta la historia de Karim, un hombre que labora en una granja de avestruces en las afueras de la ciudad, realizando tareas que incluye el cuidado de las mismas. En medio de la labor, es llamado de urgencia por su familia cuando su hija mayor, que es sorda, pierde sus audífonos en un pozo. Poco después, ahorra para comprarle unos aparatos auditivos nuevos. Pero cuando una de las avestruces se escapa es despedido del empleo. Y no le queda más remedio que ganarse la vida como motoconchista, transportando a todo tipo de gente en medio del denso tránsito de la metrópoli. En esa moto veo a Karim enfrentándose a cosas como la bondad, la desilusión, el regocijo y el sufrimiento propiciado por una condición socioeconómica muy desequilibrada, porque en medio de la desesperación necesita el dinero para sustentar a su familia. El alejamiento del núcleo familiar se simboliza de una manera inteligente cuando Majidi recurre a la elipsis para reemplazar las acciones y los sentimientos de los personajes por las avestruces, las frutas y los peces. Su estética lo amplifica con el plano subjetivo, el primer plano, el plano panorámico, los ruidos, la música costumbrista y los significados del color. La actuación de Reza Najie es estupenda como el padre generoso y autoritario que lo sacrifica todo por el bienestar de su familia. La escena de los peces muertos me saca lágrimas. No hay nada que no me parezca convincente. Es, a mi parecer, una película muy humana del cine iraní. 

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