Sonic, la película (2020)

Buscando una película ligera que me entretenga para olvidarme del encarcelamiento domiciliario, me puse a ver 'Sonic la película', la adaptación de la popular saga de videojuegos de Sega que vengo jugando desde que tenía cabello y que trata las aventuras de un erizo azul que es tan veloz como un rayo. Pero he vuelto a meter la pata. No sé quién es que me dice que vea estas películas. Lo único que sé es que la dirige un tal Jeff Fowler. Es un disparate que me aburre durante una hora y media sin ninguna intención de abandonar el efectismo aparatoso y la trama rutinaria repleta de clichés de toda clase para poder avanzar por el carril más fácil. Cuenta la historia de Sonic, un erizo alienígena de pelaje azul que es enviado a la Tierra por circunstancias trágicas y tiene que acostumbrarse a vivir en el anonimato. Como posee la habilidad de poder correr a velocidades supersónicas se adapta a la cotidianidad terrestre en el pueblo de Green Hills. Por diversos problemas, se une al alguacil local, Tom Wachowski, para escapar de las fuerzas secretas del gobierno lideradas por Ivo Robotnik, el científico loco que anhela robar sus poderes. Cuando todo eso sucede, la acción avanza tan rápido como un maratonista y no me da tiempo ni para simpatizar por el héroe raudo de los tenis rojos. Los chistes y los diálogos sarcásticos de Sonic no me producen gracia, al igual que la mayoría de los personajes secundarios. Tampoco me divierten las referencias de los juegos ni el diseño del protagonista. No puedo ni contar una escena que sea entretenida. Lo que rescato, no obstante, es la alocada presencia de Jim Carrey como el villanesco Dr. Eggman y la canción original 'Speed Me Up', la cual me resulta contagiosa. El producto luce apresurado. Es otra película fallida de videojuegos.

Calificación: 3/10

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