Crítica breve de 'La camarera' (2007)

La camarera

La camarera, de Adrienne Shelly, es una comedia dramática un poco agridulce que tiene buenas intenciones cuando establece sus dilemas románticos, pero siento que le falta gracia y emotividad a la fábula de la camarera que desea escapar de un matrimonio abusivo para ser feliz. Es la última película de Shelly como directora, estrenada en el Festival de Cine de Sundance poco después de su trágico fallecimiento. Cuenta la historia de Jenna, una camarera que trabaja en un restaurante en un pequeño pueblo, en el momento en que se entera de que está embarazada de su controlador y machista esposo Earl. Un día, desesperada y buscando a alguien que llene su vacío afectivo, se relaciona con Jim, el doctor que la examina. Jenna está estupendamente interpretada por Keri Russell, quien a mi juicio le añade autenticidad a la crisis emocional del personaje con los diálogos y su meticulosa expresividad. Ella desarrolla una química placentera con el rol secundario de Nathan Fillion. Con ellos y unos cuantos personajes secundarios agradables liderados por Andy Griffith, Shelly aborda un comentario sobre la infelicidad producida por las relaciones tóxicas, los sacrificios maternos y el significado de la autoaceptación como la única fuente de felicidad para los problemas de la vida cotidiana, presentes frecuentemente con el simbolismo de los insertos de los pasteles con los cuales la protagonista manifiesta sus sentimientos intrínsecos. Las metáforas las recibo con los brazos abiertos y encuentro sinceridad en la moraleja de la muchacha que comete el adulterio como una vía de refugio emocional, pero no creo que la narrativa sea tan conmovedora, a pesar de que evita caer en ciertos clichés del género. Muchas de las escenas me resultan redundantes para resolver esos conflictos que, a fin de cuentas, se quedan en la superficie. Aunque nunca llega a ser previsible, carece del ingrediente necesario para ser entretenida. 

 

Calificación: 6/10

Crítica breve de la película 'La camarera', dirigida por Adrienne Shelly y protagonizada por Keri Russell y Nathan Fillion. 

0 comentarios:

Publicar un comentario