Crítica breve de 'El mundo en peligro' (1954)

El mundo en peligro (1954)
Yo no sé absolutamente nada sobre hormigas, pero al ver en Them!, de Gordon Douglas, me entero de unas cuantas cosas espeluznantes sobre ellas. Tenía un tiempo siguiéndole el rastro. Es una de las primeras cintas de monstruos atómicos de los años 50, y posiblemente una de las más populares del subgénero de los insectos gigantes. Como película de terror y ciencia ficción tiene un inicio impactante con la trama de las hormigas gigantescas radiactivas, así como sólidos efectos especiales y un sonido muy efectivo, pero se vuelve terriblemente convencional en la segunda mitad. La trama sigue al sargento Peterson, un policía que investiga unas extrañas desapariciones que tienen lugar en el desierto de Nuevo México, donde encuentra gente muerta, caravanas destrozadas y una niña en estado de shock. Estudia el caso junto al agente del FBI Robert Graham y unos científicos entomólogos, Harold y Pat Medford. Los esfuerzos de la investigación se transforman en un pánico sin precedentes al saber que se trata de una raza mutante de hormigas colosales que deben su tamaño a los graves efectos de la radiación producida durante las pruebas de la bomba atómica. Ese arranque me atrapa inmediatamente cuando siento la tensión y el peligro al que se enfrentan esos personajes cuando luchan desesperadamente por exterminar el nido de la plaga a base de bazookas, lanzallamas y ametralladoras. En ocasiones, Douglas captura eficazmente el miedo en sus rostros con el primer plano y el uso del plano subjetivo cuando miran de frente las cabezas de las hormigas mutantes. Se vale también del diseño fidedigno de las hormigas mecánicas para horrorizarme y de una mezcla de sonido que perfora mis oídos en todo momento con los chillidos que emiten las hormigas. Sin embargo, nada de eso puede impedir que me aburra con la abundancia de exposición de los personajes ni que la trama se desplome en el tercer acto cuando investigan el hormiguero de la reina madre y el ejército intenta aniquilarlas en la climática secuencia del alcantarillado. A mi parecer es serie B previsible y, sin lugar a dudas, maniquea cuando señala, debajo del aparato de acción, no solo el temor de la sociedad norteamericana sobre las consecuencias de la era atómica, sino también los corolarios de una invasión en plena Guerra Fría, una clara parábola política en la que las hormigas reflejan la amenaza soviética.  

Calificación: 6/10


Crítica breve de la película 'El mundo en peligro', dirigida por Gordon Douglas y protagonizada por  James Whitmore y Edmund Gwenn.


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