Crítica breve de 'Emma.' (2020)

Emma
No me considero muy entusiasta de algunas adaptaciones cinematográficas de la obra literaria de Jane Austen; por supuesto, con algunas excepciones notables que me agradan. Pero a decir verdad, de todas las que he visto, Emma, de la directora debutante Autumn de Wilde, me parece una de las más insufribles. Me he sentado a verla pensando que se trataría de una cosa maravillosa para pasar un buen rato atestiguando los dilemas amorosos de una heroína georgiana, pero pasada la media hora me doy cuenta del fiasco cuando me invade una sensación de abulia que me quita todas las ganas de seguir viendo lo que presenta. La encuentro demasiado novelesca y superficial para mi gusto, aunque aprecio mínimamente la actuación pintoresca de Anya Taylor-Joy y esa recreación del período pomposa en la que todo se ve modestamente decorado. Con un guion de Eleanor Catton, narra la historia de Emma Woodhouse, una joven burguesa que vive con su padre en una casa gigantesca en la Inglaterra del siglo XVIII, a través de varias estaciones del año, en la que junto a su amiga Harriet se pasea por las salas del castillo mientras conversa sobre tontearías amorosas y la manipula a su antojo para obtener lo que desea y satisfacer sus querencias más intrínsecas sobre los caballeros que le gustan, aunque en el fondo su corazón se muestra indeciso. Como protagonista, Emma es una muchacha caprichosa, petulante y algo egoísta que, como dama de sociedad de su época, solo le preocupa el matrimonio, a pesar de que no lo manifiesta directamente hasta que se forma una especie de triángulo amoroso entre ella, Frank Churchill y George Knightley. Los sucesos entrelazados y el amplio repertorio de personajes superfluos me dejan de importar en tiempo récord cuando andan disfrutando del picnic por los bellos jardines, guardan secretos triviales en sus círculos sociales, viven del chisme, celebran en un baile en el que se revela el afecto recíproco y los sentimientos recónditos. De Wilde no consigue que el sermón sobre amor, clasismo y caprichos tenga algún tipo de sustancia que me permita conocer a los personajes más allá de la superficie. Parece más preocupada por el sentido visual que por las sensibilidades narrativas. Ni siquiera me causa risa lo que sucede y con frecuencia miro mi reloj anhelando que se termine el asunto. Su cuento de la burguesita inmadura me resulta anodino, efectista, sin nada de gracia. 
 
Calificación: 4/10


Crítica breve de la película 'Emma', dirigida por Autumn de Wilde y protagonizada por Anya Taylor-Joy.

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