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Sinopsis: Después de pasar la noche con un presunto terrorista, la tranquila y ordenada vida de Katharina Blum queda completamente destruida. Como sospechosa, se convierte en víctima de una cruel campaña difamatoria de la policía y de un despiadado periodista sensacionalista, situación que pone a prueba los límites de su dignidad y de su cordura.

Ficha técnica
Título original: The Lost Honor of Katharina Blum (Die Verlorene Ehre der Katharina Blum)
Año: 1975
Duración: 1 hr 45 min
País: Alemania
Director: Volker Schlöndorff, Margarethe von Trotta
Guion: Volker Schlöndorff, Margarethe von Trotta
Música: Hans Werner Henze
Fotografía: Jost Vacano
Reparto: Angela Winkler, Mario Adorf, Dieter Laser, Jürgen Prochnow, Heinz Bennent
Calificación: 8/10

Crítica breve de la película 

No hay ni un solo minuto en el que no permanezca atado a mi asiento con esta película de Schlöndorff y Von Trotta (debutando como directora), adaptada de la novela homónima Heinrich Böll. El material que expone y que veo con tanto entusiasmo me parece escueto y perturbador cuando construye una tesis muy aguda sobre el poder mediático que está al servicio de las falacias y los hechos distorsionados, el periodismo amarillo inescrupuloso manchado de hipocresía, la libertad de prensa del individuo honesto, la ineptitud policial de primer orden, la invasión de la privacidad. El texto es tan relevante como nunca en el día de hoy. Lo modela con la historia de una pobre mujer, Katharina Blum, cuando pasa una noche con un terrorista y al amanecer se encuentra bombardeada por una campaña difamatoria desatada por la prensa sensacionalista y policías con delirios de conspiración, en tiempos muy difíciles en el orbe sociopolítico alemán. Allí ella es parte del abuso emocional causado por la policía, de los prejuicios provocados por el periódico, de la corrupción política minada en un entorno burgués, de una cordura que empieza a traicionarla. La interpretación de Angela Winkler como Katharina Blum es excelente cuando imprime con autenticidad sensaciones que divagan entre la angustia, la culpa, la impotencia y el disgusto. Destaco también el uso casi voyeurista del plano subjetivo, el sobreencuadre, el primer plano utilizado para comunicar verdades y el montaje rítmico que produce un estilo visual cercano al documental. Es una película que me ha fascinado, una joya formidable del nuevo cine alemán.
Sinopsis: Sam Tucker, un esforzado jornalero del algodón que sueña con un futuro mejor para su familia, consigue tener su propia plantación, pero habrá de enfrentarse a un clima implacable, a una inesperada enfermedad y a la hostilidad de sus vecinos.

Ficha técnica
Título original: The Southerner
Año: 1945
Duración: 1 hr 32 min
País: Estados Unidos
Director: Jean Renoir
Guion: Jean Renoir, Hugo Butler
Música: Werner Janssen
Fotografía: Lucien N. Andriot
Reparto: Zachary Scott, Betty Field, J. Carrol Naish, Beulah Bondi, Percy Kilbride
Calificación: 7/10

Crítica breve de la película 

Observo un sólido realismo en esta película de Renoir, la tercera filmada durante su período estadounidense, muy cercano al estilo de The Grapes of Wrath, de Ford. La historia no me conmueve al tope, pero me agrada el retrato de la familia de campesinos, los Tucker, que tienen el sueño idealista de cultivar algodón en la tierra que adquieren, a pesar de que los obstáculos propiciados por una naturaleza inquieta agudizan la miseria en la que se encuentran. Hay hambre, frío, escasez, enfermedades. Con esos personajes, que son prácticamente gente humilde de clase trabajadora que lucha duro para mantener una granja, Renoir concibe un argumento social muy interesante sobre las vicisitudes de los campesinos sureños, la inmolación laminada en la vida rural desde la óptica de una familia pobre y, sobre todo, las precariedades económicas de los propietarios de tierra. Asimismo emplea otras lecturas morales que simbolizan una insolidaridad que golpea a la honestidad más pura. Encuentro agradables las actuaciones de Zachary Scott, Betty Field y Beulah Bondi. Abunda un sentido del humor ligero al que soy inmune, los usuales travellings laterales del director y un interesante raccord sobre las estaciones del año. Es un drama escueto, costumbrista, de carácter muy humano.


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Mira la película completa 

Sinopsis: Una niña de 13 años, Wei Minzhi, que vive en un pueblo de las montañas, se ve obligada, por orden del alcalde, a sustituir durante un mes a su maestro. Éste le deja cada día un trozo de tiza y promete darle 10 yuan si consigue que ningún estudiante abandone la escuela. Sin embargo, el revoltoso Zhang Huike abandona la clase para ir a la ciudad en busca de trabajo, y la abnegada Minzhi tendrá que ingeniárselas para que regrese a la escuela.

Ficha técnica
Título original: Not One Less (Yi ge dou bu neng shao)
Año: 1999
Duración: 1 hr 43 min
País: China
Director: Zhang Yimou
Guion: Shi Xiangsheng
Música: San Bao
Fotografía: Hou Yong
Reparto: Wei Minzhi, Zhang Huike, Tian Zhenda, Gao Enman, Sun Zhimei
Calificación: 8/10


Crítica breve de la película 

Como si estuviera poseído por el cine de De Sica y de Kiarostami, Zhang Yimou dirige esta excelente película con un estilo muy cercano al neorrealismo y la docuficción. Forma un híbrido muy inteligible entre el documental y la ficción narrativa más sutil. Su cámara es una intermediaria entre la realidad y el verdadero problema. Y lo que veo me deja con un nudo en la garganta, la sensación de que la desigualdad, a veces, suprime cualquier derecho a la educación más adecuada. Con la historia de la joven profesora, Wei Minzhi, que debe encargarse de una clase de niños en una campo baldío alejado de la ciudad, construye un poderoso material de denuncia social sobre el sistema educacional en China, el analfabetismo, los sacrificios morales del profesorado, la explotación infantil, la pobreza que aqueja a las personas alojadas en las montañas más aisladas y la aberrante diferencia socioeconómica (simbolizado usualmente por el vestuario) entre la población rural y la urbana. Quedo conmovido con la heroína cuando recurre a la perseverancia para enfrentarse con valentía a la burocracia y la autoridad mediática, porque, aparentemente, es el único medio que funciona para crear conciencia colectiva. La música empática de Sao Bao penetra mi tejido emocional. El montaje es muy preciso. Siento muy orgánica la actuación de la desconocida Wei Minzhi. Es una película emotiva, sobria y, sobre todo, muy humana. No podía esperar menos de uno de los grandes autores del cine mundial.
Sinopsis: Kyoji Fujisaki (Mifune), un joven cirujano militar, contrae la sífilis mientras cura a un herido durante la guerra. Acabada la contienda, la enfermedad será motivo de discusión entre el médico y su prometida. Finalmente, él no tendrá más remedio que enfrentarse a un grave dilema: aceptar, en su estado, las responsabilidades de la vida familiar o dedicarse en cuerpo y alma a la medicina.

Ficha técnica
Título original: The Quiet Duel (Shizukanaru Kettô)
Año: 1949
Duración: 1 hr 35 min
País: Japón
Director: Akira Kurosawa
Guion: Akira Kurosawa
Música: Akira Ifukube
Fotografía: Soichi Aisaka
Reparto: Toshirô Mifune, Takashi Shimura, Miki Sanjô, Noriko Senguko
Calificación: 7/10

Crítica breve de la película 

Esta película menor en la filmografía de Kurosawa me conmueve en todo su trayecto con la historia del cirujano que sufre en silencio cuando contrae sífilis de uno de sus pacientes durante una cirugía. En su relato veo tragedia, sufrimiento, melodrama. Tiene una actuación sumamente orgánica del siempre histriónico Toshiro Mifune (su segunda colaboración con el director). Mifune consigue otorgarle agudeza a las escenas de mayor carácter dramático. Su fuerza interpretativa sale de la pantalla y llega hasta donde estoy. Es el hombre aparentemente rígido que se lamenta por dentro, que contamina su conciencia al suprimir sus deseos y rechazar a la mujer que ama. Representa el duelo silencioso de alguien que no le teme a la honestidad ni al sentido del deber ni a la muerte. Ese argumento funciona como una recóndita metáfora moral sobre los sacrificios de la sociedad japonesa posguerra. Destaco también las actuaciones de Takashi Shimura como el padre del doctor y, sorpresivamente, Noriko Senguko como la enfermera que pasa por un momento difícil. La película es de una narración sencilla, pero lleva impreso el sello estético de Kurosawa con los sutiles raccords, los travellings diversos, la elipsis simbólica laminada en la lluvia y las flores, el sonido diegético y la música empática de Akira Ifukube. Es interesa y muy emotiva.
Sinopsis: Leopold Dilg huye de la cárcel donde cumplía condena por incendio, y se esconde en casa de Nora, una amiga de la infancia. Pero resulta que ésta ha alquilado la casa durante el verano a Michael Lightcap, candidato al Tribunal Supremo. Dilg, que se hace pasar por el jardinero, y Nora logran convencer al magistrado de que Dilg es inocente. Entonces los tres intentan atrapar a los verdaderos delincuentes; pero, al mismo tiempo, los dos descubren que se han enamorado de Nora.

Ficha técnica
Título original: The Talk of the Town
Año: 1942
Duración: 1 hr 53 min
País: Estados Unidos
Director: George Stevens
Guion: Irwin Shaw, Sidney Buchman, Dale Van Every
Música: Frederick Hollander
Fotografía: Ted Tetzlaff
Reparto: Cary Grant, Ronald Colman, Jean Arthur
Calificación: 7/10

Crítica breve de la película 

Esta película de Stevens me produce cierto regocijo con la historia del trabajador injustamente encarcelado [por enfrentarse a la corrupción] que luego de escapar de la cárcel se esconde en la casa de una amiga que, para colmo, se la alquila a un profesor de leyes. El ritmo es irregular, pero se equilibra muy bien el drama y la comedia. En la trama hay humor, sorpresas, personajes muy agradables y un delicado triángulo amoroso que funciona adecuadamente en los momentos de mayor intensidad. En una historia así, es lo único que necesito para quedar enganchado. Se me hace irresistible la presencia del trío conformado por Cary Grant, Jean Arthur y Ronald Colman. Cuando los veo juntos, y hasta separados, disfruto de los coloquios, de las miradas que confiesan sentimientos puros, de las acciones que los llevan a evitar el peso de la ley, del riesgo que supone que los policías estén merodeando la casa. Allí, en esos instantes, me pongo a pensar en la seriedad del asunto cuando sale a la luz el discurso soterrado sobre la moralidad cívica, el poder mediático, la condición social de la clase obrera y las debilidades de esa cosa que llaman justicia. Es una película muy buena.
Sinopsis: Del tren baja Milán, un hombre solitario, que llega a la ciudad por primera vez. Entra en una farmacia, donde conoce a Manesquier, un profesor de lengua jubilado. Los dos hombres, aunque muy distintos, simpatizan por una simple razón: a cada uno le hubiera gustado llevar la vida del otro. El profesor sueña con ser un aventurero; el aventurero se imagina a sí mismo como un hombre sedentario. Dentro de tres días, Milan tiene pensado atracar el banco local, y, dentro de tres días, Manesquier tiene que someterse a un triple by-pass. Tienen tres días para conocerse, para creer ilusoriamente que habrían podido llevar una vida distinta.

Ficha técnica
Título originalL'homme du train
Año: 2002
Duración: 1 hr 27 min
País: Francia
Director: Patrice Leconte
Guion: Claude Klotz
Música: Pascal Estève
Fotografía: Jean-Marie Drejou
Reparto: Jean Rochefort,  Johnny Hallyday, 
Calificación: 7/10

Crítica breve de la película  

Me causa una agradable sorpresa este drama criminal dirigido por Patrice Leconte. El humor, los diálogos que llevan impreso el sello de la sobriedad y una trama muy intrigante la mantienen alejada de artificios. Los protagonistas son dos personajes macerados que se cruzan por casualidad en un tren y tienen algo en común: están cansados de haber llegado a un punto en sus vidas en que casi nada tiene sentido. Uno es un profesor de poesía conservador, agobiado, de alegría fingida, que lamenta en el fondo no haber disfrutado de algo más que tocar el piano, tomar vino y leer libros. El otro es un ladrón algo reservado, solitario, propenso a la acción, que se ha dejado atrapar por el pasado y anhela escapar del círculo de violencia que firma su historial. Esos dos señores están interpretados con una química estupenda entre Jean Rochefort y el legendario Johnny Hallyday. Siento simpatía por ellos cuando entablan sus conversaciones en medio de la cotidianidad otoñal de una provincia francesa. En ese vínculo, cuando uno de ellos anhela lo que tiene el otro, y viceversa, visualizo una lectura filosófica sobre el significado de la elección. Es una buena película.
Sinopsis: Viernes noche: ya está, Laura lo ha empaquetado todo. Mañana se irá a vivir a casa de François. Pero esta noche sale del piso vacío, donde ya no se siente en casa, para ir a cenar con Marie y Bernard. Se encuentra paralizada en medio de un descomunal atasco porque - ya no se acordaba - hay una huelga. Pero a Laura le da igual, esta noche, aquí, en su coche, es donde se siente realmente en casa. Hace calor, pone música, nada le puede pasar. Fuera es invierno. Los peatones parecen tener prisa por volver a casa, el clamor de los claxons, nervios y agitación general excepto, un poco más allá, un hombre con chaqueta de cuero, inmóvil.

Ficha técnica
Título original: Friday Night (Vendredi Soir)
Año: 2002
Duración: 1 hr 25 min
País: Francia
Director: Claire Denis
Guion: Emmanuèle Bernheim
Música: Dickon Hinchliffe
Fotografía: Agnès Godard
Reparto: Valérie Lemercier, Vincent Lindon
Calificación: 7/10

Crítica breve de la película 

Encuentro sutil y algo sensual este drama romántico de la directora Claire Denis. Denis crea un hálito de intimismo y parquedad con la historia de una mujer y un hombre que se atraen en medio de la noche más oscura y del tránsito más caótico por las calles de Paris. El tapón es interminable. Allí se conocen y surge la atracción inevitable dentro del automóvil. Hay miradas que apaciguan al silencio, la pasión despreocupada y el amor más efímero. Y veo que queda impreso en una especie de poesía carnal que es característica del estilo formal de la directora. El empleo del plano medio corto, el primer plano, la sobreimpresión y un color rojo omnipresente, transmite las emociones intensas de la mujer estupendamente interpretada por Valérie Lemercier. Noto autenticidad en su actuación. Siento que sé lo que piensa cuando cambia la emisora, cuando toca el claxon para avanzar, cuando pone las manos sobre el volante, cuando se angustia, cuando desea llenar su vacío afectivo con este hombre misterioso que apenas conoce. En ella veo un delicado comentario sobre la independencia de la mujer. Es una buena película.
Sinopsis: Una escritora llamada Rachel y su marido Richard buscan tener un hijo, pero pasados ella ha superado los 40 y las probabilidades se reducen. La desesperación llega a sus vidas y hace peligrar su matrimonio cuando la doctora, tras diversos métodos de fertilidad fallidos, les recomienda como única salida la ayuda de otra mujer para tener un hijo con el esperma de Richard.

Ficha técnica
Título original: Private Life
Año: 2018
Duración: 2 hr 00 min
País: Estados Unidos
Director: Tamara Jenkins
Guion: Tamara Jenkins
Música: 
Fotografía: Christos Voudouris
Reparto: Paul Giamatti, Kathryn Hahn
Calificación: 7/10

Crítica breve de la película 

Quedo conmovido al instante con esta comedia dramática de la directora Tamara Jenkins. En su tercer largometraje, Jenkins elabora una historia henchida de drama y de un humor cálido, presentando con sutileza la historia de la pareja de escritores de mediana edad que hacen lo que pueden para concebir un hijo, a pesar de que la vida se la pone difícil. Los problemas forrados en la cotidianidad de los protagonistas me interesan, tienen los pies en la tierra, son seres de carne y hueso. Y me siento tan impotente como ellos. Están interpretados con mucha química. El registro dramático del siempre tremendo Paul Giamatti y de Kathryn Hahn lleva el sello de la naturalidad en cualquier escena en la que se expresan. El ritmo se mantiene, los diálogos poseen claridad y la música empática es adecuada en las escenas más intimistas. Lo más interesante, no obstante, es la manera tan escueta en que Jenkins aligera los temas complicados de la película para resarcir un estudio sobre los sacrificios del matrimonio y los vínculos familiares. Allí soy partícipe de las risas, del dolor, de la impotencia, pero también de la frustración y de los momentos más agridulces que puede traer la existencia. Es una película emotiva que proyecta simpleza en las cosas más humanas.
Sinopsis: Casim (Atta Yaqub), un joven escocés de origen paquistaní, es un DJ que sueña con abrir un club con su mejor amigo. Sus padres, que emigraron al Reino Unido en los años sesenta, tienen en Glasgow una tienda de comestibles y prensa. Siguiendo la tradición musulmana, han decidido que Casim se case con su prima Jasmine. Casim tiene dos hermanas: Ruksana, la mayor, está prometida a un un joven del agrado de sus padres. Tahara, la pequeña, de carácter rebelde, está terminando sus estudios en un instituto católico, donde Roisin (Eva Birthistle) es su profesora de música. Cuando Casim y Roisin se conocen, se sienten atraídos, pero mantienen su relación en secreto, pues las diferencias religiosas y culturales son un obstáculo insalvable para la familia de Casim.

Ficha técnica
Título original: Ae Fond Kiss...
Año: 2004
Duración: 1 hr 44 min
País: Reino Unido
Director: Ken Loach
Guion: Paul Laverty
Música: George Fenton
Fotografía: Barry Ackroyd
Reparto: Atta Yaqub,  Eva Birthistle,  Ahmad Riaz
Calificación: 7/10

Crítica breve de la película

Este drama romántico del veterano Ken Loach atraviesa todo mi sistema límbico y me cautiva con la historia del joven escocés de origen paquistaní que se enamora de una profesora irlandesa de música. Con los problemas de ellos, el argumento, firmado con guion de Paul Laverty, entreteje un estudio muy cauteloso sobre los prejuicios étnicos, las diferencias culturales, la intolerancia religiosa y el tradicionalismo más ortodoxo que se resiste a los cambios interculturales de la sociedad. Siento que sus dilemas me pertenecen. Soy su acompañante en todas las escenas. Y disfruto ser testigo de los altercados familiares y de su relación de pareja. Hay intimismo, actuaciones que se sienten de carne y hueso, un drama muy orgánico y pinceladas breves del provocador realismo social que brota del estilo de este director que siempre proyecta algo interesante que me pone a reflexionar. El montaje es correcto, la música es acertada y el final feliz tiene una coherencia textual innegable. Es una película sencilla, entretenida y muy humana.
Sinopsis: En el Tokio de 1885, Kikunosuke Onoue, hijo de un prestigioso actor, descubre desolado que es aplaudido únicamente por ser el heredero de su padre y que, en realidad, el público se mofa de sus interpretaciones. La única persona que se atreve a ser sincera con él es Otoku, la niñera de los hijos de su hermano. Pero precisamente por ello es despedida, y a Kikunosuke le prohiben verla por temor a los rumores que se desatarían por su relación con una sirvienta.

Ficha técnica
Título original: The Story of the Last Chrysanthemum (Zangiku monogatari)
Año: 1939
Duración: 2 hr 23 min
País: Japón
Director: Kenji Mizoguchi
Guion: Yoshikata Yoda
Música: Senji Ito, Shiro Fukai
Fotografía: Minoru Miki, Yozo Fuji
Reparto: Shotaro Hanayagi,  Kakuko Mori,  Kôkichi Takada,  Yôko Umemura,
Calificación: 8/10

Crítica breve de la película 

Aunque percibo cierta simplicidad en la manera en que se desarrolla la narración, esta magnífica película de Mizoguchi me asombra por su enriquecedor formalismo. Cuenta la trágica historia Kikunosuke y Otoku. Kikunosuke es un actor de teatro fracasado. Otoku es una sirvienta y la única persona que es sincera con Kikunosuke. Ambos se enamoran. Pero su camino se ve marcado por la tragedia, la miseria, el dolor y los prejuicios sociales de la era Meiji de Japón. Y Mizoguchi me comunica el destino de esos protagonistas con sutiles travellings laterales y un control compositivo del encuadre que simboliza lo que sienten en cada escena. Las actuaciones son magistrales. Rehusa utilizar el primer plano para compensar la dimensión intimista de la historia con el plano general. No hay ni un solo plano secuencia que no sea riguroso. El ritmo no decae en ningún momento. Ofrece también una importante metáfora sobre el amor más incondicional y los sacrificios de la mujer en una sociedad patriarcal intolerante. Es un melodrama parsimonioso, delicado y muy conmovedor. No podía esperar menos del gran Mizoguchi.
Sinopsis: Carmen es una adolescente gitana que vive en el extrarradio de Madrid. Como cualquier otra gitana, está destinada a vivir una vida que se repite generación tras generación: casarse y criar a tantos niños como sea posible. Pero un día conoce a Lola, una gitana poco común que sueña con ir a la universidad, dibuja graffitis de pájaros y es diferente. Carmen desarrolla rápidamente una complicidad con Lola, y ambas tratarán de llevar hacia delante su romance, a pesar de los inconvenientes y discriminaciones sociales a las que tienen que verse sometidas por su familia.

Ficha técnica
Año: 2018
Duración: 1 hr 44 min
País: España
Director: Arantxa Echevarría
Guion: Arantxa Echevarría
Música: Nina Aranda
Fotografía: Pilar Sánchez Díaz
Reparto: Zaira Morales, Rosy Rodriguez
Calificación: 7/10

Crítica breve de la película 

La ópera prima de Arantxa Echevarría me cautiva con la historia de las dos lesbianas que intentan emanciparse del tradicionalismo cultural de la etnia gitana. Una es idealista, taciturna, con ganas de expresar lo que siente a través del arte. La otra es extrovertida, irreverente, con los pies bien puestos sobre la tierra. Lo que ambas tienen en común es que son sinceras. La narración es loable cuando soy testigo de sus inquietudes, de sus miedos, de la intolerancia que las rodea. El realismo social se conjunta con el drama más impetuoso. El uso de la elipsis, los raccords y las metáforas son muy sutiles cuando comunican, usualmente bajo el símbolo de un pájaro, las ansias de libertad de estas protagonistas que tienen su romance a escondidas. Esas dos protagonistas, interpretadas por las desconocidas Rosy Rodríguez y Zaira Romero, añaden naturalismo y una discreta capa de autenticidad que sale de la pantalla al transmitir sus emociones y sus sentimientos (son actrices no profesionales). Aunque por momentos me resulta previsible y sé para dónde va el asunto, disfruto la travesía. Es una película intimista, lúcida, de factura muy dramática.
Sinopsis: Una banda de ladrones aleja a un hombre fuera de su casa para poder robarla. En ella permanecen la madre y sus tres hijas, quienes ante la amenaza de los ladrones se atrincheran en una habitación de la casa. El teléfono de esa habitación les servirá para avisar al padre acudiendo a su rescate, en una carrera contra el reloj.

Ficha técnica
Título original: The Lonely Villa
Año: 1909
Duración: 1 hr 30 min
País: Estados Unidos
Director: D.W. Griffith
Guion: Mack Sennett
Música: Película muda
Fotografía: G.W. Bitzer, Arthur Marvin
Reparto: David Miles,  Marion Leonard,  Mary Pickford,  Gladys Egan,
Calificación: 7/10

Crítica breve de la película 

Esta película muda temprana de Griffith, posiblemente la primera en introducir el subgénero de 'home invasion', adaptada de la obra de André de Lorde, me cautiva con la historia de la familia aburguesada que es acechada por unos ladrones que intentan robarles. El hálito de crimen y la tensión que supone la intrusión me produce tanto pánico como la madre y sus tres acorraladas que intentan sobrevivir al terror. El estatismo de su cámara es novedoso, casi teatral, proyectando un dramatismo correcto en cualquier coordenada espacio-temporal. El manejo del tiempo y el ritmo, empleado con un montaje de tiempos alternos, se contiene en unos diez minutos de metraje que pasan volando hasta el caótico clímax. Es también uno de los primeros cortometrajes que todavía se conservan en los que actúa la mítica dama del cine mudo norteamericano, Mary Pickford. Pickford comparte escena con otra actriz recurrente de Griffith, Marion Leonard, quien ofrece una histriónica actuación como la madre. Es una película relevante en la historia del cine.




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Sinopsis: En una isla viven los Borg: Johan, que es pintor, y su mujer Alma. Sus vecinos, los siniestros Von Merken, poseen un círculo de amistades tan escalofriante que Johan comienza a obsesionarse con la idea de que los demonios lo acechan.

Ficha técnica
Título original: Vargtimmen
Año: 1968
Duración: 1 hr 30 min
País: Suecia
Director: Ingmar Bergman
Guion: Ingmar Bergman
Música: Lars Johan Werle
Fotografía: Sven Nykvist
Reparto: Max von Sydow,  Liv Ullmann,  Erland Josephson,  Gertrud Fridh,  Ingrid Thulin,
Calificación: 7/10

Crítica breve de la película 

En esta película sueca, Bergman experimenta con el terror psicológico para construir una tesis aguda sobre el adulterio, los celos y los miedos que constituyen la identidad, desde la óptica de un matrimonio que se resquebraja. Y todo es muy sutil, realista, casi autobiográfico. Me intriga la trama del pintor y su mujer que, aislados en una isla escandinava, se convierten en víctimas de un aquelarre de burgueses espectrales. Él, siente la culpa; ella, siente el dolor. En cada una de sus escenas se crea un hálito de pesadilla y de suspenso cuando son encuadrados con el uso del primer plano. Y también me agobia cuando sus rostros se bañan con esa iluminación intensa que los golpea desde arriba. Las actuaciones de los recurrentes de Bergman, Max von Sydow y Liv Ullmann, son estupendas y las percibo de tres dimensiones. Sus diálogos invocan la filosofía más destilada. El prolongado racconto es inteligible. El estilo de falso documental es ingenioso y metacinematográfico. Es una película menor en la prodigiosa filmografía del director, pero es una que no se olvida tan fácil una vez que se funde a negro.
Sinopsis: Un grupo de gángsters llega a un bar de carretera en el famoso Bosque Petrificado de Arizona, con el propósito de tomar a los ocupantes como rehenes. 

Ficha técnica
Título original: The Petrified Forest
Año: 1936
Duración: 1 hr 22 min
País: Estados Unidos
Director: Archie Mayo
Guion: Delmer Daves, Charles Kenyon
Música: Bernhard Kaun
Fotografía: Sol Polito
Reparto: Leslie Howard,  Bette Davis,  Humphrey Bogart,
Calificación: 7/10

Crítica breve de la película 

Me ha entretenido bastante esta película dirigida por Archie Mayo. Mayo consigue que sea entrañable, oscura, casi existencial con su radiografía de lo estereotipos norteamericanos de los años posteriores a la Gran Depresión. Las escenas son largas, pero eficaces para la narración. Confinan en medio del desierto a un vago con un pasado agridulce, a una camarera que desea ser actriz, un abuelo hablador, una pareja de burgueses y una banda de maleantes. Estos desesperanzados personajes simbolizan una sociedad estadounidense que, por la situación social y económica, ha abandonado el sueño americano. Encuentro estupenda la química entre los intérpretes. Me agrada la de Leslie Howard como el vagabundo individualista con alma de filósofo, la de Bette Davis como la muchacha soñadora que desea ser algo más que "una rata del desierto", y la de Humphrey Bogart como el gánster aburrido que prefiere hablar con el revólver (papel que lo pondría en el radar de Hollywood). Todos ellos constituyen un final que para mi es demasiado trágico para olvidarlo.
Sinopsis: David Locke (Jack Nicholson) es un desilusionado periodista que emprende una peligrosa investigación sobre las intrigas políticas internacionales que facilitan la implantación de regímenes dictatoriales en algunos países africanos, lo que le hará vivir situaciones muy arriesgadas. 

Ficha técnica
Título original: The Passenger (Professione: reporter)
Año: 1975
Duración: 2 hr 01 min
País: Estados Unidos
Director: Michelangelo Antonioni
Guion: Mark Peploe, Michelangelo Antonioni, Peter Wollen
Música: Ivan Vandor
Fotografía: Luciano Tovoli
Reparto: Jack Nicholson,  María Schneider,  Jenny Runacre,  Ian Hendry, 
Calificación: 8/10

Crítica breve de la película 

Esta película de Antonioni tiene una cualidad hipnótica que despierta en mi interior reflexiones profundas con la historia del periodista desilusionado que ha sido testigo del costo humano de la guerra a través de los documentales que filma. Presenta un estudio sobre el ostracismo, la identidad y la alienación. El halo nihilista del protagonista, ilustrado al desaparecer suplantando la identidad del muerto, forma una parábola poderosa sobre la imposibilidad de escapar de la estructuras sociales y de la deshumanización provocada por los asuntos políticos más soeces. Me asombro con las magníficas actuaciones de Jack Nicholson y Maria Schneider. Quedo extasiado por el riguroso empleo del sobreencuadre, el reencuadre, el fuera de campo, el sonido diegético y los prodigiosos colores. No hay ni una escena que no me parezca grandiosa. El plano secuencia del final está elaborado con una maestría tal que, como pasajero del film, casi salto del asiento. Es una película memorable de la que voy a pensar durante mucho tiempo.
Sinopsis: Roslyn Tabor (Marilyn Monroe), una joven que llega a Reno (Nevada) para divorciarse, conoce a un viejo vaquero (Clark Gable) y decide quedarse unos días en su cabaña. Poco después, él encuentra en las montañas una manada de caballos salvajes y decide capturarlos para vender la carne, contando con la ayuda de un vaquero especialista en rodeos (Montgomery Clift).

Ficha técnica
Título original: The Misfits
Año: 1961
Duración: 2 hr 04 min
País: Estados Unidos
Director: John Huston
Guion: Arthur Miller
Música: Alex North
Fotografía: Russell Metty
Reparto: Clark Gable,  Marilyn Monroe,  Montgomery Clift,  Eli Wallach,  Thelma Ritter
Calificación: 7/10

Crítica breve de la película 


Con esta película, firmada por un guion de Arthur Miller y lastrada por problemas durante el rodaje, Huston crea un retrato muy dramático sobre vidas solitarias que arrastran un pasado lleno de desilusiones y tragedias y que se sienten inadaptadas, tanto por los cambios sociales de la época como por las políticas de género que restringe sus ánimos de libertad. Hay amor, celos, lujuria, orgullo. Las actuaciones de Clark Gable (su diálogo final es como si fuera una carta de despedida), Marilyn Monroe (la última película que completó), Montgomery Clift y Eli Wallach conciben una química que es cautivadora en todas las escenas cuando interpretan a personajes rotos que han escapado del divorcio, la muerte y la decepción y lo meditan en un lugar tan taciturno como el desierto. Asimismo, a modo alegórico rompe con el mito de un viejo oeste que ha sido abandonado por el sueño americano. Es una cinta memorable.
Sinopsis: Historia de los ingenieros aeroespaciales británicos intentando romper la barrera del sonido. Tony es un exitoso piloto de combate de la Segunda Guerra Mundial. Su prometida es hija de un importante magnate que diseña aviones. La tensión entre ambos hombres conducirá a su ambición por romper la barrera del sonido con un nuevo modelo revolucionario.

Ficha técnica
Título original: The Sound Barrier
Año: 1952
Duración: 1 hr 58 min
País: Reino Unido
Director: David Lean
Guion: Terence Rattigan
Música: Malcom Arnold
Fotografía: Jack Hildyard
Reparto: Ralph Richardson,  Ann Todd,  Nigel Patrick,  Denholm Elliott,  Dinah Sheridan, Joseph Tomelty,  John Justin
Calificación: 7/10

Crítica breve de la película 

Este filme de aviones dirigido por Lean resulta muy emocionante contando la historia de unos pilotos británicos que intentan romper la barrera del sonido, enfrentándose a la incertidumbre producida por lo desconocido. Las secuencias aéreas, elaboradas con un montaje riguroso y efectivos mecanismos de sonido, producen una sensación vertiginosa cuando los pilotos caen en picada a altas velocidades, cuando navegan por el mar de las nubes confinados en las cabinas de los jets supersónicos, o cuando el uso del primer plano y los planos subjetivos transfieren la cuota de peligro a la que se exponen. Tiene tensión, drama, un giro inesperado y personajes interesantes, destacándose un soberbio Ralph Richardson como el padre estoico y rígido, obsesionado con conquistar los cielos. El plano final, que encuadra el modelo de una aeronave frente al telescopio y el cielo nocturno, es verdaderamente profético.
Sinopsis: Tina es una agente de aduanas reconocida por su eficiencia y por su extraordinario olfato. Da la impresión de poder oler la culpabilidad de un individuo. Pero cuando Vore, un hombre aparentemente sospechoso, pasa junto a ella, sus habilidades se ponen a prueba por primera vez. Tina sabe que Vore oculta algo, pero no logra identificar qué es.

Ficha técnica
Título original: Gräns
Año: 2018
Duración: 1 hr 40 min
País: Suecia
Director: Ali Abbasi
Guion: Ali Abbasi, Isabella Eklöf
Música: Christoffer Berg, Martin Derkov
Fotografía: Nadim Carlsen
Reparto: Eva Melander,  Eero Milonoff,  Viktor Åkerblom,  Joakim Olsson
Calificación: 7/10

Crítica breve de la película

Esta película sueca de Ali Abbasi propone una radiografía desgarradora sobre la especie humana con la historia de Tina, la agente de aduanas que olfatea el miedo y la culpabilidad. Se erige con intertextos muy interesantes como la inclusión de una minoría diferente que se siente excluida de la sociedad, la relación que tienen los organismos con la naturaleza, la identidad sexual que rechaza cualquier frontera genérica, la soledad más abrumadora, la moralidad que ha sido eviscerada por la deshumanización. La mezlca de géneros es sorpresiva cada vez que cambia el tono de la trama. El realismo es crudo, inquietante y hace que las escenas más insólitas sean presentadas con sobriedad, de las que sobresale la irreconocible Eva Melander con una actuación de tres dimensiones que es muy conmovedora. Es una película compleja, perturbadora y muy original.
Sinopsis: Un asesino en serie ha estado matando mujeres hermosas en Nueva York, y el nuevo propietario de una compañía de medios ofrece un trabajo de alto rango al primer administrador que puede obtener las primeras primicias del caso.

Ficha técnica
Título original: While the City Sleeps
Año: 1956
Duración: 1 hr 40 min
País: Estados Unidos
Director: Fritz Lang
Guion: Casey Robinson
Música: Herschel Burke Gilbert
Fotografía: Ernest Laszlo
Reparto: Dana Andrews,  Ida Lupino,  George Sanders,  Rhonda Fleming,  Howard Duff, Vincent Price,  John Barrymore Jr.,  Thomas Mitchell,
Calificación: 7/10

Crítica breve de la película 

Esta película de cine negro dirigida por Lang es intrigante con la trama del periodista que, junto a la policía, intenta atrapar a un asesino de mujeres que anda suelto en la ciudad que nunca duerme, mientras en los cuarteles del periódico se pelean por la primicia. Hay adulterio, homicidios, ambición, cinismo. Cuenta, asimismo, con un reparto estelar encabezado por Dana Andrews, Rhonda Fleming, George Sanders, Ida Lupino y Vincent Price. Y puede que pierda algo de ritmo con algunas subtramas que sobran, pero se recupera con la secuencia climática en la que el protagonista persigue al asesino pintalabios por el subterráneo. El resultado es muy interesante con el argumento de la manera tan cínica en que se maneja la jerarquía y las influencias en el mundo político del periodismo. Es una buena película de cine negro.

El cine del director danés Lars von Trier siempre ha desatado polémica cuando presenta películas que resultan subversivas para los espectadores que actúan como los jueces de la moral, aunque eso no impide que casi todas sean maravillosas. Los temas edificados en sus películas hablan de la crueldad soterrada del mundo, de la angustia y el sacrificio de gente que es maltratada por una sociedad intolerante, de lo absurdo que puede ser la existencia ante el destino, de la sexualidad que desnuda los prejuicios del hombre y de la mujer, de la violencia que lleva la transgresión hasta los límites más insospechados de la censura, del arte que rompe con la estratósfera de la racionalidad. Está constituido de códigos abstractos y de una narrativa rigurosa que pueden partir de una provocación para suscitar una idea poética más elevada.

En su última película, The House That Jack Built, Von Trier hace justamente esto: provocar, pero regresando a la brillantez por la que se ha caracterizado su estilo, empleando el formalismo más rupturista para crear algo novedoso en el género del terror psicológico. Narra la historia de Jack, un homicida sofisticado, para elaborar una metáfora poderosísima sobre la función que tiene el arte como una forma de expresión humana alejada de cualquier rastro de moralidad; una que es universal y que, con insertos muy simbólicos, nos pasea por cosas tan preciosas como la música, la arquitectura, la escultura, la literatura, la poesía, la fotografía y la pintura. Sus diálogos tienen vocación por la filosofía más sobria, y la narración fluye como la barca de Dante en las aguas de la laguna Estigia.

La historia de la película, dividida en cinco incidentes sin orden cronológico específico, describe la vida de Jack (Matt Dillon), el asesino en serie que tiene el pasatiempo de ser misántropo, en el transcurso de 12 años durante la década de los setenta y los ochenta en el estado de Washington. En ese tiempo, manejando una peculiar camioneta roja, se dedica a buscar mujeres para asesinarlas brutalmente y almacenar sus cadáveres en un congelador industrial, donde las conserva cuidadosamente disecadas, pero lo hace con un propósito mayor. Como Jack ha fracasado como ingeniero, recurre a la arquitectura [del asesinato] para ser un artista, pues su sueño es construir una residencia gigante con los materiales adecuados [restos] para poder vivir. Para Jack, ultimar personas es una especie de arte. A lo largo del film, no obstante, por medio de una voz en off sostiene conversaciones con Verge (Bruno Ganz), un personaje misterioso que se halla fuera de campo, relatando a detalle los sucesos, algunas de las cuales incluyen el arte, la filosofía, la ética, la cultura y la mirada amoral que Jack tiene sobre el mundo.

El argumento de la película propone que el Señor Sofisticación (como la prensa apoda a Jack), con su gélida y compulsiva personalidad, visualiza una obra de arte en cada uno de los crímenes que ejecuta. Y el pensamiento de concebir una nueva obra le puede llegar a Jack en cualquier momento o calculando meticulosamente sus acciones, como en la escena en la que se encuentra a una mujer (Uma Thurman) estacionada en la carretera porque necesita ayuda y, luego de ayudarla, la mata golpeándola en la cara con un gato por hablar demasiado. También al presentarse en la vivienda de una señora fingiendo ser policía y un agente de seguros que, garantizándole un aumento de pensión, termina ahorcándola con sus propias manos cuando lo deja entrar. O la chocante escena en la que se va de picnic y de cacería por el bosque con una mujer y sus dos hijos y les dispara a sangre fría con un rifle de alto calibre, todo para componer un lienzo en la tierra con los cuerpos de los tres y varios cuervos muertos. 

El acto transgresivo, representado por "el homicidio", es la catarsis que libera al artista (Jack) de las cadenas de la crisis creativa, tal y como Jack le dice a Verge: “no mires los actos, mira las obras”.

La estética impecable de la cinta resalta la agitada subjetividad de Jack recurriendo a los medios usuales acomodados por Von Trier: una cámara en mano que sigue a Jack constantemente y que, a través de un montaje muy rítmico, intensifica su mirada con primeros planos agobiantes y con planos de inserto colmados de imágenes históricas que se yuxtaponen, paralelamente, a las contravenciones que realiza. La música extradiegética, que va desde Bowie hasta Bach, también sirve para precisar el estado de ánimo de Jack y para dimensionar su nivel de satisfacción tras una labor ejecutada. Asimismo, los instrumentos de trabajo con los que Jack compone las obras están pintados de un color rojo que simboliza, tanto las emociones que Jack siente al cometer el crimen, como la consecuente violencia y el peligro al que se exponen sus víctimas. Son recursos estéticos que fortalecen la naturaleza episódica del relato y la figura del protagonista.

Con esta fábula al servicio de la perversidad y del humor negro más consecuente, Von Trier esculpe nuevamente una película que es tan cautivadora como provocativa, con una actuación sumamente metódica de un soberbio Matt Dillon. Ilustra (con claras referencias a Blake, Alighieri, Delacroix, Goethe y el mismo cine del realizador) los claroscuros interminables de los mitos del artista, diciéndonos que este crea, destruye y está condenado a incinerarse en las profundidades de un infierno cuando abandona su arte, como le sucede a Jack, en una de las secuencias más magníficas y oníricas de toda la película, al ser interrumpido por la muerte (el Virgilio de la Divina Comedia) cuando intenta erigir su obra maestra alineando a cinco hombres amarrados de distintas etnias para dispararle a corta distancia con una sola bala, pero que, irónicamente, termina haciendo otra obra: su anhelada casa; acto que es una alegoría extraordinaria del potencial que tiene el arte para unificar a la humanidad y para condenar de manera maldita al poseedor del ingenio. Es una película fascinante.


Ficha técnica
Año: 2018
Duración: 2 hr 32 min
País: Dinamarca
Director: Lars von Trier
Guion: Lars von Trier
Música: 
Fotografía: Manuel Alberto Claro
Reparto: Matt Dillon,  Bruno Ganz,  Uma Thurman,  Riley Keough,  Sofie Gråbøl,
Calificación: 8/10







Sinopsis: Estados Unidos, década de 1970. Seguimos al brillante Jack durante un período de 12 años, descubriendo los asesinatos que marcarán su evolución como asesino en serie. La historia se vive desde el punto de vista de Jack, quien considera que cada uno de sus asesinatos es una obra de arte en sí misma.